Y así sin más, se nos llega de nuevo, el día de los santos, este día esta muy marcado en mí por muchísimas cosas, hace ya 22 años que mi abuelita, mi madre de crianza, partió de mi lado, ese día como fiambre elaborado en mi casa con la receta que ella me dejó, se alzan, en dos importantes localidades de mi Eterna Primavera, barriletes gigantes que ya son parte de una hermosa tradición Chapina, estos barriletes se alzan en el cementerio y sirven para entablar comunicación con los seres que se nos han adelantado en la partida, se ponen papelitos, en la pita que los sostiene, con diversos mensajitos que llegaran a ellos y que les harán saber que no han sido olvidados y continúan entre nosotros, el ruido del viento al chocar con el papel del barrilete, ahuyenta los espíritus perversos que quieran acercarse a molestar a los buenos espíritus, a las ánimas benditas!
El fiambre, es un platillo que va más allá del aspecto gastronómico, es motivo de unión familiar y una conexión entre vivos y muertos, se degusta tanto en casa como en el cementerio mismo, al lado de las tumbas, muchas veces acompañado de notas musicales de nuestro instrumento autóctono, la marimba. Cuenta la leyenda que hace muchísimos años, en la época colonial, una empleada que no sabía qué cocinar en este día, decidió revolver todo cuanto tenía al alcance y sorprendentemente a los comensales les encantó, al preguntarle sobre el nombre del exquisito platillo dijo simplemente...fiambre!
El fiambre lleva en su elaboración mas de 50 ingredientes, entre lo que es verdura, embutidos, carnes, aves, mariscos, granos y un caldillo especial que aporta un toque único, yo aprendí a comerlo de esta forma, que no es la más popular, por lo caro que se torna, pero mi abuelita era la cocinera de una casa de personas muy adineradas y de esa cuenta yo probé la exquisitéz pues siempre nos regalaban un enorme plato!
Recuerdo que cuando me casé, Estuardo no comía el platillo, no le gustaba, yo entonces le dije, sucede que tu no has comido el verdadero fiambre, yo lo prepararé, a partir de entonces El lo come y se repite, pero solamente si es del mío, jaja, solemne mañoso!
Este día está lleno de recuerdos en mi mente, recuerdos que evocan a dos viejecitos que me criaron con mucho amor, que me consintieron, que me guiaron con ejemplo, mi Victoria, una mujer de carácter fuerte, trabajadora, dominante, mi José, un hombre dicharachero, alegre, trabajador y cuenta cuentos, ese día me lleva a noches de miedito pensando en que los espíritus rondaban mi casa y podían aparecerse en cualquier momento, escuchando ruidos extraños, viendo sombras, en fin, lindos recuerdos de infancia, también me llevan a recordar que se me fueron y no pude llevarlos en el carro aquel que aparecía en la imaginación de mi abuelito y que con los años pude adquirir, a los regaños de mi abuelita a mi abuelito porque me contaba toooodas las leyendas de mi Chapinlandia que me hacían abrazarme fuerte a mi abuelita y no querer salir ni al patio, mientras mi abuelito sonreía sumamente divertido, el abuelito que me aseguraba que el cadejo lo acompñañaba cuando el se hechaba sus tragos y llegaba un poco más tarde de lo usual a casa.....
Con el tiempo se han sumado afectos que ya han partido a no sé dónde, creo que me acompañan y me cuidan, saben que les llevo en mi mente y corazón, que les extraño y que espero que me estén esperando cuando llegue mi momento, no soy de cementerios, no me agradan, más no por ello se sienten olvidados!
Estuardo y el Peque, acostumbran llenarme la casa de flores, rosas, herberas y claveles, ellos como yo, tampoco son de cementerios, por eso aplican aquello de "en vida hermano, en vida!
Me uno a sus nostalgias y comparto mi fiambre, vengan todos, que donde come uno, comen muchos, yo suelo hacer tamalitos blancos y ayote o calabaza en dulce, sé que les gustará, no falten!
Es de hacer notar que generalmente con la cantidad de ingredientes que se utilizan, se genera, al menos en mi caso, alrededor de unas treinta o cuarenta libras de fiambre, acostumbro regalar entre mi familia y amigos más cercanos, congelo para volver a comerlo el día de mi cumpleaños y para llevarle a mi hermana que reside en los Estados Unidos, así que despreocupense porque hay suficiente!
Anny
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Hermosa historia Anny, todos tus recuerdos están teñidos con un amor muy grande. Los abuelitos han hecho una muy buena obra en vos.
ResponderEliminarYa salgo para allá a comer un poquito de tu fiambre.
Muchos besos
Lucy <3
Me acordé de ese fiambre que no contaste una vez. Esta noche en mi sueño iré a probarlo, me dejas un platito preparado.
ResponderEliminarMe encanta seguir las tradiciones, aquí se van perdiendo, por las cosas nuevas, como el jalogúin, el cual no soporto.
En casa de mis padres se preparaba la merienda de los Finados, se preparaban higos secos rellenos de almendras, manzanas del país, castañas asadas, y otras hervidas con semillas de anís, la copita de anís, una buena taza de chocolate y los famosos huesos de santo, que es algo que me vuelve loca, ¡ah! me olvidaba de las nueces, eso no puede faltar.
Ahora la gente prefiere disfrazarse de muertos y se van a bailar a las discotecas, a lo mejor es que me estoy poniendo vieja, pero no lo entiendo, ni quiero.
Me encanta tu historia, y sobre todo que sigas esa hermosa tradición, ojalá y tus hijos no la olviden. Un beso enorme y que ese fiambre te quede mejor que nunca.
Hola mi Lu, que bonito encontrarte acá dispuesta a compartir el fiambre y los recuerdos! y Si, esos abuelitos mios marcaron mi existencia! Un beso bonita! te quiero
ResponderEliminarMi querida Pepi, ya tu sabes que yo soy una eterna enamorada de mi cultura, de las tradiciones y leyehdas, procuro que mis hijos las vivan y las disfruten, sólo así podran transmitirla a sus hijos! En cuanto a ti, no, no creo que te estes poniendo vieja, es simplemente que tienes tus convicciones y ya, qué ricos se yen esos higos rellenos de almendras, mmmm.
Respecto del halloween tampoco soy partidaria, este sábado sin embargo nos invitaron al cumple de una amiga y la despedida de su pequeña hija a Alemania, nos conminaron a disfrazarnos, no de muertos sino de lo que quisiésemos, y ya ves, yo encontré fácil ponerme de morticia, el peque del guason y mira que nos reiamos desde el momento de maquillarnos y luego por las protestas de estuardo y luego porque nos veian en el camino, en fin nada que ver con invocaciones satanicas ni nada por el estilo, al buen rato, me metí al baño, y fuera maquillaje, jajaja.
Volveré pronto para contarte otra linda tradición que se avecina. Besos bonita, te quiero!
Hola Anny! ¿cómo estás?
ResponderEliminarRecuerdo bien que otros años nos contaste de esta costumbre y de este plato tradicional que aprendiste a preparar según la enseñanza de tu abuelita.Seguir haciéndolo en su homenaje habla claro de todo el amor que en vos sembraron y que, lejos de opacarse, ha ido creciendo con el paso de los años.
Sabrás que por aquí esa fecha es algo que prácticamente pasa desapercibida pero recuerdo que antes no era tan así y la gente visitaba los cementerios llevándole flores a sus muertos, pero no creo que haya sido muy frecuente eso de comer entre las tumbas,
Tampoco soy afecta a ir al cementerio. Prefiero recordar a mi gente desde el fondo de mi corazón y en mi día a día. Eso sí, si te viene bien te pediría que, si remontas uno de esos barriletes, le pongas un papelito para mi mamá, que seguramente lo recibirá y sabrá así que la extraño muchísimo.
Un besazo!
=)
Hola, ola de mar...
ResponderEliminarSi, curiosa la historia. Me encanta conocer costumbres de allende los mares,y de tu mano, me gusta más!. Aquí sólo vamos al cementerio, pero no cocinamos nada concreto ( q yo sepa). Yo ni siquiera voy, porque mi abuelo siempre está conmigo y no me resulta necesario.
Q curiosa comida el fiambre..Yo quiero un poco! Aquí el fiambre sólo se lo llamamos a dos cosas: a los embutidos y a los cadáveres ( ese hombre está fiambre, por ejemplo).
Un beso
del
Aire
Hola Moniqué, estoy bien gracias a Dios y tu? Y sí, ese amor me hizo ser quien soy y les recuerdo día a día. Ay mujer, acá en cambio es todo un acontecimiento, los cementerios estan a reventar y fuera de ellos hay multiples ventas de todo tipo de platillos y dulces tìpicos, es más, los familiares acostumbran dejar un plato en las tumbas para que los difuntos salgan a probar, claro está que quien sale ganando son los vivos muy vivos que se quedan a rondar :)
ResponderEliminarClaro que pondré un papelito, no lo dudes mujer! Un beso!!
Ches, mira que yo tambien aprendo, me ha gustado eso de....ese hombre esta fiambre, jajaj, ya imagino las caras que haran cuando yo lo diga, porque encima de todo no se lo dire a un muerto seguramente, jaja. Y si, contigo tambien compartimos lo de no ir aq los cementerios, ellos viven dentro mío y no me gusta sentir la soledad aquella!
Las queiropar de bonitas, seguro me sonreiré pensando en ustedes cuando pase viendo los barriletes de Sumpango que son enormes!
Hola, hola. Tu fiambre no lo he probado, el de doña Toya alguna vez lo comí en aquellossh tiempos; lo que me gusta de ese plato típico de Guatemala son los contrastes de sabores, la búsqueda de lo que a uno más le gusta, y el intercambio: te paso mi aceituna si me das un pedazo de esparrago… o una cebolla curtida, un pedazo de sardina o un camarón a cambio de un pedazo de chorizo negro o de salchicha, o los pedazos de quezos, el pollo ya con el sabor del juguito acido característico… en fin hay bastante en donde ‘tratear’ y todo eso hace bonito el día, compartir y también recordar momentos agradables con los que se compartió algún día pero que ya no están en presencia, y sin embargo a pesar de los años ahí están con nosotros.
ResponderEliminarTe mando un abrazo
Hoola negro, y sí, hay mucho por tratear como vos decis, yo en realidad como absolutamente de todo porque asi lo aprendí y es un sabor exquisito, vos solemne melindroso ya te conozco que andas apartando por aquí y por allá, pues se llegó el día de probarlo, venís o te lo llevo?
ResponderEliminarEn cuanto a los recuerdos, si que son muchos, yo recuerdo el de tu tía, degustado en casa, con tu papá en la cabecera tomandose un traguito a la salud de todos y cada uno :)
Gracias por compartir mis locos escritos, un abrazo!
Qué bonito,Anny!
ResponderEliminarAsí deberíamos actuar todos ante la muerte:con algo más de alegría sabiendo que ellos están en paz.Y celebrarlo unidos.
Tus abuelitos te dejaron sus huellas bien marcadas y ese amor hacia ellos es bellísimo!!Siempre digo que los abuelitos son un referente para los nietos y jamás se olvidan.
Me sonrío por las"pillerías" del abuelo cuando te contaba cuentos.Anda que no se lo pasaba bien!!!
LAs flores en vida,amiguca,siempre presentes.
Sabes,me voy a dar una comilona de tu fiambre.Además me gusta tanto las comidas que me presento allí enseguida.
Beso a tu hermanita y besucos para tí,siempre ,desde el corazón limpio.
Gó
Mi Nadi,come cuanto quieras, luego igual tengoenzimas digsstivas y lanzopral si hiciese falta, en cuanto a mi abuelito trmendo el viejecito, tremendo en verdad, miVictoria me heredo lo de coronela, jajajaj. La muerte, inevitable mi querida amiga, pero es de agradecer a Dios, cuando tenemos la oportunidad de estar cerquita para cuando ellos partan.... un beso mi bonita, tu canalla amiga :) te quiere!
ResponderEliminarAny, que me has convencido, que tu " fiambre " resucita muertos. Me seduces con tus historias narradas con tanta cercania y naturalidad, que las hago mías, como si las contaras a un círculo de amigos, tras haber comido fiambre y llegar a la hora del cafe y la copita de ron centenario
ResponderEliminarComo siempre amiga mia, un beso y cuídate
Rodolfo????? ay ánimas benditas y eso??? :)
ResponderEliminarAy mi Javiblue, que me has sorprendido con tu nueva presentación por Dios, pero ya viendote de frente me percato que eres el mismísimo y guapisimo amigo mesetario de siempre, te descubrí cuando mencionaste el ron, jaja. Pues me alegra que te haya gustado el fiambre y que estuvieses en la mesa escuchando tan atento las cosas que marcan mi existencia y que me gusta compartir así, cercana y cariñosamente entre los amigos queridos como tú. Ven te sirvo un café de delicioso aroma y exquisita textura y por supuesto una copita de Ron Zacapa Centenario! Un beso :)
si Any, nací varón y nací Rodolfo por deseo de mis padres, luego haca ya tantos años cuando entre en internet, me puse el nick de Javier...Ahora es el tiempo de ir siendo yo- puedes llamarme javiblue, me resulta encantador
ResponderEliminarY bueno, me has hecho recordar el tempo d mi residencia en ginecoobstetricia, cuando nacía un baby y la mami preguntaba qué fué,
ResponderEliminaruno de mis compañeros respondía, es varon señora, hombre......sólo el tiempo lo dirá :) :)
Me alegra saber que te gusta, te llame Javiblue, un beso!!
Avivas en mí el recuerdo de ese fiambre que ya en alguna ocasión nos has glosado. Como soy bastante glotón, te confieso que me gustaría probarlo. Tal vez algún día. Como dice Chess, aquí le llamamos fiambre al embutido y a los cadáveres. No recuerdo costumbres gastronómicas para el día de Todos los Santos, tal vez la elaboración de gachas, un dulce a base de harina, leche, dados de pan frito, corteza de limón, canela y a veces miel.
ResponderEliminarComo siempre una auténtica gozada sumergirnos de tu mano en las tradiciones de ese pais de la Eterna Primavera que tanto amas.
Un abrazo.
Hola Pepe, de más está decirte amigo mio, que si un día tus pies te traen por mi Chapinlandia será un verdadero honor compartir contigo y Toñi mi Chapinlandia, sus paisajes, su gastronomía, su gente, sus tradiciones! Para abrir un poquito más tu glotonería déjame contarte que este año tuve a bien contar el númeo de carnes, entre embutidos, aves, carnes y mariscos que lleva mi fiambre y son treinta y dos, aparte de lo otro que le complementa, te animas???
ResponderEliminarUn abrazo amigo mio!
Anny
trabajo ya con..vosotros. quedara bonito, un beso
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